Bronze, H 200 x 35 x 40 cm |
El tema de esta escultura es el nacimiento de Eva. En la mitologĂa judeocristiana, el texto original que estĂĄ en hebreo, las diferentes traducciones condujeron a varias interpretaciones. El mĂĄs clĂĄsico es decir que Eva naciĂł de la costa de AdĂĄn, pero personalmente prefiero a la que dice que AdĂĄn y Eva nacieron codo a codo, como siameses, y han sido separados mĂĄs tarde. Me gusta esta traducciĂłn, porque podrĂa explicar que nosotros todos estemos en busca de la mitad perdida.
En esta escultura, Eva es representada de manera mucho mĂĄs acabada que AdĂĄn. Le es representado bajo la forma de una materia metamĂłrfica, de dĂłnde se escapan raĂces que aprietan a Eva en una relaciĂłn de fusiĂłn.
En la historia del arte, Eva siempre es mostrada con un ombligo, mientras que teóricamente no deba tener ello. Cuando modelé esta escultura, yo le hice un vientre sin ombligo, pero justo tanto desarreglando yo me resolvà poner a uno.
InventĂ© a esta ocasiĂłn estos zĂłcalos desmesurados con relaciĂłn a los personajes, para darme el espacio que bastaba para introducir nociones que me parecĂan imprescindible, en este caso, la maternidad, la tentaciĂłn, el mundo de la sombra.
Hice para Eva, grabado un poema en la espalda del pedestal :
» En eterno torrente
Fuentes mixtas
DĂłnde ruedan perdidos los dados del azar
Naciste,
Eva en las mil caras
Tan lejos como en Ăl misma »
  
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